¡Los 6 mandamientos del manual del sexo veraniego!
El sol provoca calor. El calor provoca que nos quitemos la ropa. Y el ir medio desnudos por ahí ¡hace que nuestras hormonas se vuelvan locas y pidan sexo a todas horas!
El verano es la época del año en la que se producen el mayor número de enamoramientos, aunque también es la época escogida por muchos para ser infieles. Los “aquí te pillo aquí te mato” se repiten noche si y noche también. ¡El que no pilla en verano, es porque no quiere!
Pero enamorarse en verano puede resultar algo bastante peligroso. Después de dos meses disfrutando a tope de una relación de sexo, locura y desenfreno, en septiembre toca volver a la realidad, a la rutina diaria que tanto odiamos… Por eso hoy, Nosotras te queremos ofrecer las claves para que puedas disfrutar de estos ligues de verano ¡sin correr ningún tipo de riesgo!
Parece que el calor, el sol, las altas temperaturas… no excitan más de lo normal y la revolución que sufren nuestras feromonas hace que nos desinhibamos más. Pero cuidado con revolcarse en un lugar público sea la playa, el campo, el río… Las actividades lúdico-sexuales al aire libre tienen sus riesgos.
Si quieres gozar de una noche de pasión sin desenfreno, mejor que no tomes ni alcohol ni drogas. Este trío explosivo lejos de aumentar la libido, la disminuye. Y es que cómo dice Josep Tomás en el Mundo, “Gastarse tanto dinero para terminar con un revolcón o un coito patético detrás de unos matorrales no compensa. Además, después resulta muy difícil recordar detalles o caras”.
Quien no ha soñado con un pasional revolcón en la playa, sobre la fina arena y el vaivén de las olas de fondo. Sin embargo, hay que advertir, que nada es tan bonito como parece, y que este marco incomparable, escenario de muchas películas, puede resultar de lo más engorroso.
Cuidadín con el sexo en el agua. Si te da por juguetear en el agua, debes tener presente que los preservativos son muy escurridizos cuando hay agua de por medio. Y eso quieres decir… riesgos añadidos, si además se trata de un desconocido o de un ligue de verano.
Es muy divertido el apunte que hace Josep Tomás en el Mundo, pues nos advierte de los riesgos de llevar juguetes eróticos de viaje. Un consejo, desactivar los vibradores y todo aquel “aparatejo” que sirve para dar placer que lleve pilas. Una brusca manipulación del equipaje puede activar estos juguetitos… ¡menudo bochorno!
Fuente:nosotras.com